Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

| 12/13/2018 12:01:00 AM

Turbulencia para Colombia

Uno de los mayores puntos de atención para 2019 será cómo verán las calificadoras a Colombia y si el país mantendrá el grado de inversión.

Al cierre de esta edición, la ley de financiamiento, con los ajustes tributarios, entraba en su etapa definitiva en el Congreso de la República, pero estaba lejos de cumplir la meta del Gobierno de alcanzar recursos por $14 billones.

Posiblemente la cifra de recaudo nuevo será cercana a los $7,5 billones, lo que obligará al Gobierno a recortar o aplazar los proyectos que no están financiados en el presupuesto, para no incumplir la regla fiscal, pero podría impactar el crecimiento de la economía.

De hecho, aunque en promedio el mercado estima que la economía crecerá en alrededor de 3,5% para 2019, ya algunos analistas ubican el crecimiento en una cifra apenas cercana a 3%. Por ejemplo, JP Morgan la calcula en 3,1% y Bancolombia ligeramente superior a 3%.

Varios factores van a ser clave en lo que le pase a la economía el año entrante. Aunque los resultados de crecimiento de este año podrían terminar en 2,7%, las cifras del tercer trimestre no convencieron a muchos.

Le recomendamos: Ya es hora de que el Gobierno destape sus cartas

Para el año entrante será definitivo el impacto de lo que se apruebe en la ley de financiamiento, pues con un monto de recaudo mucho menor al esperado inicialmente, se afectarán los proyectos de inversión, golpeando el crecimiento, aunque podría verse compensado en parte por las ejecuciones de obras en las regiones, cuyos mandatarios llegan a su último año de gobierno.

También, lo que pase con el avance de los proyectos de infraestructura, cuyos cierres financieros no han venido atrayendo la atención de la banca local, por cuenta de los riesgos que generó el caso de corrupción de Odebrecht y las dificultades en los procesos de licenciamiento ambiental, consultas sociales y hasta predios. El Gobierno trabaja en un plan para destrabar la litigiosidad y permitir que ese sector se convierta en motor de desarrollo.

Además, en la agenda están anunciadas tres grandes reformas de gran impacto económico y que tendrán que ser discutidas en el Congreso: la reforma pensional para garantizar la sostenibilidad del sistema; otra a las regalías, para reajustar los porcentajes de recursos que llegan a las regiones productoras; y una más al Sistema General de Participaciones. La incertidumbre se cierne sobre las dificultades que tiene el Gobierno para armar sus mayorías en el Congreso, sin contar con la tradicional mermelada, y sacar adelante estas iniciativas.

No se pierda: De consulta en consulta: Obras e inversiones en el limbo

En materia de minas y energía, el panorama es complejo. Si bien los precios del petróleo han ayudado y Ecopetrol puede tener al cierre de 2018 los mejores resultados de los últimos años, dando una mano al tema fiscal por el lado de dividendos, impuestos y regalías, la incertidumbre es alta con relación a la volatilidad de los precios y al futuro del desarrollo de los no convencionales (fracking) en Colombia, donde están puestas las esperanzas de las reservas, tanto de gas como de crudo.

El Ministerio de Minas y Energía ya convocó a una comisión de expertos para que analicen el tema, pero mientras tanto en el Congreso ya hay radicados varios proyectos de ley oponiéndose a esta modalidad de explotación de hidrocarburos.

Se espera además el desenlace de la novela de Electricaribe. El Gobierno dividió la región para que llegaran más oferentes, pero tendrá que armar mercados atractivos y garantizar que ninguna de las regiones en las que se divida –al menos 2– vaya a quedar huérfana de interesados.

En energía la otra discusión es Hidroituango, cuya emergencia –que condujo a que no entrara en operación este año– ha llevado a una subasta de reconfiguración de proyectos de generación para garantizar la energía después de 2022. Allí será necesario ver dos escenarios: que no se genere una sobreoferta en el sistema, producto de una eventual entrada de Hidroituango ese año y el impacto en las tarifas de energía, en donde el Banco de la República ha manifestado su preocupación porque, aunque la inflación está bajo control, los regulados han registrado inflaciones por encima de 6%.

En lo internacional seguirán los desarrollos por cuenta de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, mientras que la política monetaria de Estados Unidos es posible que haga más difícil a los emergentes atraer flujos de capital.

Lea también: La herencia que recibe Duque

Pero, sin duda, uno de los mayores puntos de atención para 2019 será cómo verán las calificadoras a Colombia y si el país mantendrá el grado de inversión. El país ha sostenido unas políticas fiscales y monetarias estables que han permitido ganar la confianza de los mercados y las calificadoras. Ese será uno de los retos más importantes del año que empieza, que estará enmarcado por la turbulencia.

EDICIÓN 562

PORTADA

¿Qué va a hacer Carrasquilla después de la regla fiscal?

Las últimas semanas han sido bastante agitadas desde la perspectiva empresarial y económica. El comité consultivo de la regla fiscal decidió conceder un margen de maniobra al Gobierno en materia de gasto y endeudamiento, al flexibilizar algunos puntos el nivel de déficit fiscal permitido para 2019 y 2020.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en DINERO Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com
Su código de suscripción no se encuentra activo.